Se celebra el 18 de enero, aunque suele trasladarse al fin de semana más cercano. El sábado por la noche se enciende una gran hoguera en honor a San Antón, patrón de los animales.
El domingo, tras la misa y el tradicional refresco, tiene lugar una subasta benéfica y la procesión hacia su ermita. Allí se bendicen los animales, se reparten caramelos para los niños y pollos para quienes acuden a caballo. Todo ello acompañado por el típico "puñao".
San Sebastián se celebra el 20 de enero con una hoguera frente a su ermita. La fiesta es amenizada por la Banda de Música y por la tradición del "puñao" o la cuerva, bebida típica de la celebración.